CUATRO CIÉNEGAS: EL OMBLIGO DEL PLANETA
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Necesitamos ganar tiempo para generar conciencia y lograr mantener vivo a Cuatro Ciénegas. El valle ha sobrevivido miles de millones de años y todo tipo de amenazas, pero parece que la humana podría ser la peor. Cerremos nuestro viaje regresando al presente, en busca de un mejor futuro.

Valeria Souza

capitulo-7

UN CORDÓN UMBILICAL HACIA LA HISTORIA DEL TODO

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En 1999, hace más de veinte años, un equipo de científicos de la UNAM, del cual formo parte, llegó a Cuatro Ciénegas convocado por la NASA. No teníamos idea de la gran aventura que estábamos por comenzar. Tomamos muestras y regresamos al laboratorio. Esperábamos muy poca diversidad en nuestras cajas de petri, ya que no hay casi fósforo en Cuatro Ciénegas. Cuál fue nuestra sorpresa que las primeras cajas estaban llenas de colonias de todos colores. Sin sacarles el ADN, ya se veían diversas. En esa primera expedición, el Dr. Wendell Minckley, el naturalista que dedicó su vida a estudiar el Valle y quien convenció a la NASA de estudiar el lugar también, nos reveló que ahí seguía estando el mar del pasado, eso se lo decían los caracoles y las dunas. Tal certidumbre dejó en mí una duda sembrada.

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En 2000 empezamos a trabajar y conocimos al Churince, el sistema hidrológico más importante del oeste del valle de Cuatro Ciénegas. Aún estaba lleno de agua. Me pasé los primeros 2 años del proyecto entendiendo las montañas y el agua para poder entender mejor a las bacterias de colores. En 2002 perforaron pozos al sur de Cuatro Ciénegas, en el Hundido, para abrir la frontera agrícola de Torreón. Sabía cómo se movía el agua de manera subterránea a través del sistema de fallas profundas y, por ende, el terrible efecto que tendrían las perforaciones en Cuatro Ciénegas.

2013 / 2017

A pesar de múltiples esfuerzos el ecocidio del Churince fue inevitable. Con la “bola de cristal” que te da la ciencia, supe que este iba a morir y junto con un gran equipo de trabajo, nos dedicamos dieciséis años a estudiarlo frenéticamente antes de que su agua se escondiera dentro de la Sierra de San Marcos debido a la caída de su manto freático. Con orgullo podemos decir que este sistema es el mejor conocido del mundo ya que cien científicos lo estudiamos haciendo un inventario total. Así no murió en vano y ahora sabemos que fue lo que se perdió.

◑| Canales extraen el agua de Cuatro Ciénegas para el cultivo de alfalfa en los ranchos aledaños.

A pesar de múltiples esfuerzos el ecocidio del Churince fue inevitable. Con la “bola de cristal” que te da la ciencia, supe que este iba a morir y junto con un gran equipo de trabajo, nos dedicamos dieciséis años a estudiarlo frenéticamente antes de que su agua se escondiera dentro de la Sierra de San Marcos debido a la caída de su manto freático.
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◑| «Esqueleto de una tortuga de»concha blanda» endémica del valle de Cuatro Ciénegas. Extinta Poza Los Güeros.» / DJ

Me encantaría contarte que las cosas han cambiado mucho desde entonces, querido lector, pero desafortunadamente Cuatro Ciénegas continúa muriendo ante la mirada imperturbable de los mexicanos y el gobierno. Muere de sed, su acuífero profundo continúa siendo desviado por una serie de canales que se construyeron en los 70s para secar al humedal y abrir más tierras de cultivo. Este cultivo resulta ser alfalfa, misma que requiere de enormes cantidades de agua. 

Muere de sed, su acuífero profundo continúa siendo desviado por una serie de canales que se construyeron en los 70s para secar al humedal y abrir más tierras de cultivo.

Es un ciclo vicioso y el sistema no puede más. Hay esperanza que en 2020, este año de pandemia y conciencia, logremos finalmente cerrar el canal de Saca Salada, el cual drena el 90% del humedal, y así empezar a restablecer de nuevo el ciclo del agua local que ahora está roto.

◑| «Dentro de El Churince existió un milenario humedal al cual se le conocía como la Laguna Grande. Hace más de una década se tenía que caminar más de una hora para rodearlo por completo.» / DJ

Parte importante del equipo científico que ha trabajado en la zona se ha apoyado de los chicos de Bachillerato Técnico Agropecuario CBTA22. Empezamos a trabajar con ellos en 2004. En 2011 logramos ponerles un laboratorio de biología molecular. Ahora ellos son el ejemplo del Tratado de Nagoya, el cual indica que los dueños de la tierra de donde se sacan los recursos genéticos deben de ser partícipes de las ganancias de la comercialización. Lo que se está logrando con este proyecto es apenas un guiño de lo que podríamos descubrir en Cuatro Ciénegas. En el CBTA22, nueve años después, los chicos están desarrollando probióticos para una mejor agricultura, buscando antibióticos, bacterias que limpian el suelo y el agua, mismas que inclusive detienen el cáncer ya que le roban el fósforo y no puede crecer.

Estos niños de quince años son capaces de cambiar el mundo y lo deben hacer. Ya no hay tiempo, la conciencia de estos adolescentes ha movido a su comunidad y está cambiando la agricultura del desierto. Pero necesitan más apoyo, que la voz corra para buscar que todos los hijos de los campesinos, CBTAs a nivel nacional, y de los pescadores, estudiantes de los CETMAR, tomen las riendas de nuestros recursos naturales y de nuestras áreas protegidas para ellos proteger su futuro. Hay que empoderar a las nuevas generaciones. La defensa de los recursos naturales no es prioridad de muchos de nuestros gobernantes y desafortunadamente los intereses económicos de pocos amenazan el futuro de todos.

◑| «La conciencia ecológica de la gente del valle crece con los trabajos de conservación de las especies endémicas.» / DJ

Gracias por haberme acompañado en este viaje, querido lector. Comenzar por aquí es un buen paso, aunque falta muchísimo por hacer. Busco darle voz a los estromatolitos, compartir su historia y dejar en claro que faltan muchísimas historias por conocer para saber más sobre nosotros mismos, sobre nuestro pasado y nuestro origen común. 

Al entender cómo funcionan los ciclos de los elementos que nacen en las estrellas, la rica y compleja historia que nos ha formado, la cantidad de años que ha tomado llegar hasta aquí y todas las increíbles coincidencias que nos han creado, tú estás dando un paso en la dirección correcta, la de la empatía.

Todos, indudablemente, venimos del mismo lugar y lo más importante es hacer el esfuerzo por entender al OTRO; sobre todo entender que la enorme diversidad que nos rodea, que nos da de comer y permite que respiremos, es la que está en peligro por las acciones de nosotros los humanos deseosos de siempre tener más, comprar más, comer más y viajar más. 

Tenemos que convertirnos en miembros conscientes de este barco, que es nuestro único barco, el planeta Tierra. Ojalá a través de la relevancia de lo mucho que tiene Cuatro Ciénegas para ofrecernos encontremos un vínculo común de conciencia, busquemos nuestros inicios y conectemos a través de este lugar tan especial con el cordón umbilical que nos una al corazón de nuestro planeta azul, aquel que da vueltas en la tercera órbita de una estrella llamada Sol, en uno de los brazos de la galaxia que llamamos Vía Láctea.

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Valeria Souza

1/04/2021

PARTE 3

◑| «En la poza La Becerra, manantial principal, habita también Don Martiniano, su guardián. Él es extensión de sus aguas, indicador sensible del nivel que éstas alcanzan: cuando el agua sube de nivel, la sonrisa vuelve a su rostro, pero cuando baja por el abuso de quienes se creen dueños del recurso, se alerta y entristece.» / DJ

Fotografías y leyendas: © David Jaramillo. 2019. Parpadeo cósmico: Cuatro Ciénegas, Coahuila , Génesis A.C.

Para citar este artículo: Souza, V. (2020). Cuatro Ciénegas, Coahuila: El Ombligo del Planeta. OC:TL, Colección Gran angular (3). https://octl.mx/cuatro-cienegas. ISSN: 23959290.  

Souza, V., Moreno-Letelier, A., Travisano, M., Alcaraz, L., Olmedo-Alvarez, G., Eguiarte, L. (2018). The lost world of Cuatro Cienegas Basin, a relictual bacterial niche in a desert oasis. eLife. https://doi.org/10.7554/eLife.38278.001

De Anda, V., Blaz, J., Poot-Hernandez, A., Hernandez, M., Eguiarte, L.,  Contreras-Moreira B., Zapata-Peñasco, I., Souza, V. (2018). Understanding the Mechanisms Behind the Response to Environmental Perturbation in Microbial Mats: A Metagenomic-Network Based Approach. Frontiers in Microbiology, section Aquatic Microbiology. https://doi.org/10.3389/fmicb.2018.02606 

Aguirrezabala-Campano, T., Gerardo-Nieto, O., Gonzalez-Valencia, R., Souza, V., Thalasso, F. (2019) Methane dynamics in the subsaline ponds of the Chihuahuan Desert: A first assessment. Science of the Total Environment 666 (2019) 1255–1264. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2019.02.163

Taboada, B., Isa P., Gutiérrez-Escolano, A., Del Ángel, R., Ludert J., Vázquez N., Tapia-Palacios, M., Chávez, P., Garrido, E., Espinosa,  A., Eguiarte L., López, S., Souza V., Arias, C. (2018). The viral structure of the Cuatro Ciénegas Basin, a unique oasis in Northern Mexico, reveals a highly diverse population at a small geographic scale. Appl Environ Microbiol. https://doi.org/10.1128/AEM.00465-18 

Lee, Z., Poret-Peterson, A., Siefert, J., Kaul, D., Moustafa, A., Allen, A., Dupont, C., Eguiarte, L., Souza, V., Elser, J. (2017). Nutrient stoichiometry shapes microbial community structure in an evaporitic shallow pond. Frontiers in Microbial Ecology. FI 4.165. https://doi.org/10.3389/fmicb.2017.00949 

Rodríguez-Torres, M., Islas-Robles, A., Hernández-González, I., Gómez-Lunar, Z., Delaye, L., Souza, V., Travisano, M., Olmedo-Álvarez, G. (2017). Collective action and traits loss in bacteria from sediment communities in an extremely oligotrophic site. Frontiers in Microbial Ecology. 8:29.  https://doi.org/10.3389/fmicb.2017.00029 

Tapia-Torres, Y., Rodríguez-Torres, M., Islas, A., Elser, J., Souza, V., Olmedo-Álvarez, G., García-Oliva, F. (2016). How to live with phosphorus scarcity in soil and sediment: lessons from bacteria. Applied and Environmental Microbiology. https://doi.org/10.1128/AEM.00160-16  

Gómez-Lunar, Z., Hernández-González, I., Rodríguez-Torres, M., Souza, V., Olmedo-Alvarez, G. (2016). Microevolution analysis of Bacillus coahuilensis unveils differences in phosphorus acquisition strategies and their regulation. Frontiers in Microbiology. https://doi.org/doi:10:3389/fmicro.2016.0005 

Avitia, M., Escalante, A., Rebollar, E., Moreno-Letelier, A., Eguiarte, L., Souza, V. (2015). Common population expansions in coexisting bacterial lineages revealed by genetic evidence. PeerJ 2:e696. http://dx.doi.org/10.7717/peerj.69

Souza, V., Eguiarte, L., Travisano, M., Elser, J., Rooks, C., Siefert, J. (2012). Travel, Sex, and Food: What’s Speciation Got to Do with It? Astrobiology 12(7), 634-640. https://doi.org/doi:10.1089/ast.2011.0768

Créditos texto: Valeria Souza para OC:TL. [Obra bajo licencia CC-BY-NC-ND]

Créditos fotos: © David Jaramillo 

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El autor

Valeria Souza ■ Científica mexicana, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, presidenta de la Sociedad Científica Mexicana de Ecología y miembro internacional honorario de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias (AAAS). Ha sido merecedora del Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz otorgado por la UNAM, del Premio Nacional de Conservación de la SEMARNAT, así como del Premio Por Amor al Planeta de Volkswagen México entre muchos otros. Sus trabajos abordan las causas de la biodiversidad en microorganismos y sus procesos de evolución. Ha venido trabajando sobre Cuatro Ciénegas desde hace 20 años.