OFIUROIDEOS, ESTRELLAS QUE NO SON ESTRELLAS

Daniel Mireles-Velázquez

La costa mexicana del Océano Pacífico abarca un total de 7,146 km de longitud, comprendida por los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. El estado de Jalisco se ubica en la región central del Pacífico mexicano y su extensión litoral es de 417 km, a lo largo de éstos, el estado de Jalisco presenta una gran cantidad de bahías, una de ellas, la más grande, es la Bahía de Banderas que colinda con el estado de Nayarit y la cual es muy visitada por turistas debido al avistamiento de ballenas que año con año llegan a reproducirse y cuidar a sus crías en sus aguas.

Playa de isla Cocinas.

La Bahía de Chamela es una localidad muy pequeña que se ubica en la costa central del estado de Jalisco, dentro de ella se aprecian 10 islas y varios islotes, donde la Isla Cocinas e Isla Pajarera sobresalen por sus grandes dimensiones. El conjunto de islas fue incorporado al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas desde el 2002 y recibió la categoría del primer Santuario en México. El archipiélago alberga numerosos registros de flora regional como cactáceas y diversos tipos de aves como los bobos de patas azules (Sula nebouxii), distintas colonias de murciélagos y una gran cantidad de reptiles que son endémicos de las islas. Las aguas cálidas de esta bahía albergan numerosas especies de peces e invertebrados marinos como moluscos, crustáceos y equinodermos.

El conjunto de islas fue incorporado al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas desde el 2002 y recibió la categoría del primer Santuario en México. El archipiélago alberga numerosos registros de flora regional como cactáceas y diversos tipos de aves como los bobos de patas azules (Sula nebouxii), distintas colonias de murciélagos y una gran cantidad de reptiles que son endémicos de las islas.

Localización de la Bahía de Chamela y sus diez islas: 1) isla Cocinas; 2) isla Pajarera.

La palabra “Echinodermata” proviene de los vocablos griegos, “echinos” (=espina) y “dermatos” (=piel). Los equinodermos son invertebrados, exclusivamente marinos, los cuales se caracterizan por poseer una simetría en cinco partes iguales, un endoesqueleto formado por carbonato de calcio y un sistema vascular acuífero, el cual regula la respiración y movimiento en estos invertebrados. El filo Echinodermata consta de aproximadamente 7,550 especies divididas en cinco clases: Crinoidea (lirios de mar, ~625 spp.), Asteroidea (estrellas de mar, ~1,900 spp.), Ophiuroidea (estrellas quebradizas y estrellas canasta, ~2,126 spp.), Holothuroidea (pepinos de mar, ~1,700 spp.) y Echinoidea (erizos de mar y galletas de mar, ~1,000 spp.). La Bahía de Chamela alberga un total de 65 especies de equinodermos, donde la clase Ophiuroidea es la segunda mejor representada con un total de 19 especies.

Morfología de los Ofiuroideos

Los ofiuroideos o estrellas quebradizas y las estrellas canasta (euriálidos, con brazos ramificados), comprenden el grupo más diverso entre los equinodermos existentes; con 2,126 especies descritas que se encuentran en todos los océanos desde la zona de playa, hasta las grandes profundidades. La palabra “Ophiuroidea” proviene del griego “ophis” (=serpiente) y “oura” (=cola), haciendo referencia a los brazos delgados y enroscados. Los ofiuros, presentan un cuerpo deprimido, un disco central bien definido cubierto de cutícula u ornamentaciones como espinas, escamas y pequeñas espinas. En la superficie dorsal del disco, en algunas especies, se puede apreciar la placa central, en la parte distal, se encuentran cinco pares de escudos radiales, los cuales difieren en forma, tamaño y estos llegan a estar cubiertos o desnudos de cutícula.

 

 los océanos desde la zona de playa, hasta las grandes profundidades. La palabra “Ophiuroidea” proviene del griego “ophis” (=serpiente) y “oura” (=cola), haciendo referencia a los brazos delgados y enroscados.

 Vista dorsal Gorgonocephalus chilensis (estrella canasta)

Vista dorsal Ophiolepis pacifica

Vista dorsal del disco de Ophiactis simplex

En la parte ventral, al centro del disco, se encuentra un conjunto de placas triangulares, las cuales presentan una hilera de tres a cinco dientes alineados transversalmente y numerosas papilas que constituyen la mandíbula de los ofiuros por donde ingieren su alimento. De igual manera en la parte ventral, se pueden apreciar el escudo oral, los escudos adorales y la madreporita que es por donde inicia el sistema vascular acuífero. A un costado de los brazos a ambos lados, se encuentran de dos a cuatro hendiduras genitales utilizadas para la respiración y la reproducción. La sección entre cada brazo se llama zona interradial y al igual que en la parte dorsal se encuentra cubierto de cutícula y de pendiendo la familia y el género pueden variar sus ornamentaciones.

En la parte ventral, al centro del disco, se encuentra un conjunto de placas triangulares, las cuales presentan una hilera de tres a cinco dientes alineados transversalmente y numerosas papilas que constituyen la mandíbula de los ofiuros por donde ingieren su alimento.

A un costado de los brazos a ambos lados, se encuentran de dos a cuatro hendiduras genitales utilizadas para la respiración y la reproducción.

También los podemos encontrar en arrecifes coralinos o rocosos, enterrados en el sedimento como fango, lodo o arenas y algunas especies realizan una simbiosis con otros animales como estrellas de mar, esponjas, tortugas, medusas y corales.

¿Dónde habitan y de que se alimentan los Ofiuros?

Los ofiuroideos viven en cualquier tipo de ambiente marino, en hábitats extremos como ventilas hidrotermales, infiltraciones de metano y nódulos polimetálicos. La gran mayoría de los ofiuros se caracterizan por tener un fototropismo negativo, es decir, buscan protegerse de la luz solar, es por ello que es muy común encontrarlos en las zonas rocosas, donde se esconden debajo de las rocas. También los podemos encontrar en arrecifes coralinos o rocosos, enterrados en el sedimento como fango, lodo o arenas y algunas especies realizan una simbiosis con otros animales como estrellas de mar, esponjas, tortugas, medusas y corales.

Búsqueda y recolecta de ofiuroideos que habitan en arena.

Sus hábitos alimenticios son muy diversos. Generalmente pueden ser filtradores, carnívoros y carroñeros; también pueden alimentarse mediante la absorción de partículas disueltas a través de su piel. Las especies carnívoras y carroñeras, pueden enrollar sus brazos rápidamente y capturar pequeños organismos activos o muertos como moluscos, crustáceos e incluso peces. En el caso de las especies filtradoras, para obtener el alimento, los pies ambulacrales recogen partículas pequeñas de detritus y son trasladadas hasta la boca por cada pie ambulacral. Algunos ofiuros giran sus brazos creando pequeñas corrientes para capturar partículas grandes de detritus y trasladarlas a la boca, mientras que otros crean una red de mucus para atrapar la materia suspendida que va cayendo sobre el sedimento. Al carecer de un sistema digestivo completo – es decir no tienen ano – expulsan sus desechos por la misma boca por donde ingerieron.

Al carecer de un sistema digestivo completo – es decir no tienen ano – expulsan sus desechos por la misma boca por donde ingerieron

Estrellas quebradizas vs. Estrellas de mar

Las estrellas de mar de igual manera corresponden a los equinodermos, son la segunda clase más abundante a nivel mundial y probablemente sean uno de los animales más admirados o carismáticos para la gran mayoría de las personas. Es probable que alguna vez hayas visto un ofiuro en la playa, sin embargo, suelen confundirse con estrellas de mar, esto es debido a su simetría pentarradial – es decir con cinco partes iguales alrededor de su boca. Sin embargo, las estrellas de mar y los ofiuros son muy distintos entre sí y estas son algunas de las características que separan a los ofiuroideos de las estrellas de mar.

Vista dorsal Ophiothela mirabilis.

Detalle de la mandíbula de Ophiothela mirabilis.

Superficie aboral de Nidorellia armata.

Importancia de los Ofiuros en los ecosistemas marinos.

La importancia de los ofiuroideos reside principalmente en roles ecológicos como presas, depredadores, carroñeros y excavadores, que desempeñan principalmente en las comunidades del piso oceánico. Los ofiuros que se alimentan de materia orgánica como foraminíferos, copépodos, ostrácodos, poliquetos y nemátodos, participan en la bioturbación de los fondos arenosos. Los ofiuros carroñeros son animales oportunistas, ya que actúan de manera rápida cuando encuentran un cuerpo en descomposición (ballenas, delfines, tiburones, peces y pulpos) del cual alimentarse y de esta manera ayudan al ecosistema a prevenir la propagación de hongos o bacterias de los cuerpos en putrefacción. Además, se tiene reportado que forman parte de la dieta de organismos de importancia comercial como peces, cangrejos, moluscos y algunas estrellas de mar.

La importancia de los ofiuroideos reside principalmente en roles ecológicos como presas, depredadores, carroñeros y excavadores, que desempeñan principalmente en las comunidades del piso oceánico.

Así como es importante conocer la diversidad de peces, moluscos o crustáceos, es importante conocer la diversidad de los ofiuros o los equinodermos en general, ya que son la base de diversas cadenas alimenticias o redes tróficas. Los trabajos de taxonomía que actualmente se llevan a cabo con los equinodermos de México, son fundamentales para muchos trabajos de ecología, que a su vez son de suma importancia para elaborar o complementar programas de manejo de áreas naturales protegidas, donde la parte marina casi siempre tiene un vacío de información respecto a invertebrados marinos. Desafortunadamente la Bahía de Chamela, así como otras áreas marinas no cuenta con un programa de manejo o cuidado para la fauna marina, es por ello que el propósito de diversas investigaciones es dar a conocer que es lo que hay más allá de la superficie y cómo se relaciona con su ambiente.

Desafortunadamente la Bahía de Chamela, así como otras áreas marinas no cuenta con un programa de manejo o cuidado para la fauna marina, es por ello que el propósito de diversas investigaciones es dar a conocer que es lo que hay más allá de la superficie y cómo se relaciona con su ambiente.

Finalizando un muestreo en Isla Cocinas, Bahía de Chamela.

Turistas en Isla Cocinas.

Daniel Mireles-Velázquez

Daniel Mireles-Velázquez

Mi nombre es Daniel Mireles Velázquez, soy Biólogo de formación, egresado de la Facultad de Ciencias, mi línea de trabajo es la taxonomía alfa y sistemática de equinodermos. Desde pequeño, el mundo marino siempre llamó mi atención, me daba miedo lo desconocido, pero también quería saber qué era lo que habitaba en las profundidades.

En la preparatoria decidí tomar un curso de buceo y cuando estudié Biología, procuré tomar materias u optativas relacionadas con los océanos como: introducción a la oceanografía, ecología marina, malacología y deuterostomados. En los últimos semestres de la carrera comencé a interesarme un poco más por los equinodermos (crinoides, ofiuroideos, estrellas de mar, pepinos de mar y erizos de mar), finalmente cúlmine mi tesis de licenciatura trabajando con ofiuroideos.

Actualmente, estoy por terminar la maestría en el Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología con especialidad en Biología Marina. Trabajo con material de la Colección Nacional de Equinodermos “Dra. Ma. Elena Caso Muñoz”. En mi maestría me dedico a estudiar los caracteres morfológicos de importancia taxonómica en ofiuroideos, me estoy especializando en taxonomía de la familia Amphiuridae de especies distribuidas en el Pacifico mexicano; también examino la morfología de otros grupos incluidos en el phylum Echinodermata, participo en trabajos que abordan temas como: nuevos registros, redescripciones y descripción de nuevas especies. 

En estos dos años he participado en diversas salidas a campo para muestro de invertebrados marinos, principalmente equinodermos tanto en el Golfo de México, como el Pacífico mexicano. Asimismo, estoy participando en el proyecto Templo Mayor, identificando microestructuras internas de estrellas de mar, erizos y pepinos de mar encontradas en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan.

Agradecimientos al Dr. Francisco Alonso Solís Marín, por la coordinación de este artículo elaborado y a la M en C. Alicia de la Luz Durán González, por el acceso al material dispuesto en la Colección Nacional de Equinodermos “Dra. Ma. Elena Caso Muñoz”.

 

– Granja-Fernández, M.R. (2019). Ofiuroideos (Echinodermata: Ophiuroidea) del Pacífico Oriental Tropical. Doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud. Universidad Autónoma Metropolitana. Tesis Doctoral. México: 527 pp.

– Honey-Escandón, M., Solís-Marín, F.A. y Laguarda-Figueras, A. (2008). Equinodermos (Echinodermata) del Pacífico Mexicano. Revista Biología Tropical, 56 (Supl. 3): 57-73.

– Ríos-Jara, E., Galván-Villa, C., Rodríguez-Zaragoza, F., López-Uriarte, E., Bastida-Izaguirre, D. y Solís-Marín, F. (2013). Los equinodermos (Echinodermata) de Bahía de Chamela, Jalisco, México. Revista Mexicana de Biodiversidad 84. 263-279.

– Rodríguez-Troncoso, A., Sotelo-Casas, R., Galván-Villa, C., Godínez-Domínguez, E., Flores-Ortega, J., Castillo-Fernández, K., Corgos, A. y Solís-Marín, F. A. (2013). Equinodermos de la costa sur de Jalisco y Colima. Pp. 46-60. En: Godínez-Domínguez, E. y Franco-Gordo M. (Eds). Inventario de Biodiversidad de la costa Sur de Jalisco y Colima. Universidad de Guadalajara. Vol. II. México: Universidad de Guadalajara.

– Solís-Marín, F.A., Laguarda-Figueras, A., Honey-Escandon, B.I., López Luján, L., Zúñiga-Arellano, B., Caballero-Ochoca, A., Conejeros-Vargas, C.A., Martín-Cao-Romero. C., Durán-González, A. y Diupotex-Chong, Ma. E. (2018). Equinodermos (Echinodermata) de México: Estado actual del conocimiento de su biodiversidad, biogeografía, estudios bioquímicos y nuevos descubrimientos arquezoológicos. Biología y Sociedad 1(2): 16-21.